La ofensiva pro AstraZeneca: quitad esas muertas de ahí que molestan

Pues sí, que no hablemos del asunto. Que si se muere gente, es que más mueren de accidentes de tráfico. Que si AstraZeneca ha provocado trombos, más trombos provoca el paracetamol, el ibuprofeno y las torrijas de la abuela Paca. Que no se hable nada de muertos (en este caso, bastante más muertas que muertos), por favor, que molesta.

Que así es la vida. Que todos sabíamos que las vacunas tienen su peligro. Que en Reino Unido ya se va a hacer vida normal gracias a AstraZeneca. Que el riesgo es ínfimo y, en todo caso, el beneficio mayor. Que quienes nos quejamos de AstraZeneca fumamos y tomamos cubatas y ahí no vemos peligro. Que más fácil es acertar un PIN desconocido a la primera. Que es antisocial no vacunarse. Que el problema es que hay demasiada información. Que ya hay expertos hablando de eso de la EMA y la OMS y están diciendo que es seguro vacunarse con AstraZeneca. Que se pone en el prospecto y no pada nada, como pasa con tantos medicamentos.

Las hordas pro AstraZeneca han contraatacado. Dice una amiga mía que cree que AstraZeneca ha sacado la billetera y ha empezado a repartir cash para mejorar su imagen. Yo creo que no. Si bien sería triste que los medios de comunicación se vendieran por dinero, no sé si me parece peor que tengan la postura que tienen gratis.

En España, los medios de comunicación de izquierda y derecha no se ponen de acuerdo en nada, pero algo los ha sublevado para hacer un frente común: defender la vacuna de AstraZeneca.

Así hoy desayunaba mirando un titular que debería dar vergüenza al director de un periódico: el problema de AstraZeneca es que tenemos demasiado información:

https://www.eldiario.es/sociedad/vacunas-riesgo-astrazeneca-sobreinformacion_1_7393677.html

Ya para la hora del brunch, me llega el siguiente titular:

https://www.20minutos.es/noticia/4652036/0/acertar-pin-primera-cosas-mas-probables-vacunarte-astrazeneca-sufrir-trombo/

Esto ha sido hoy. Pero llevamos días y días viendo informativos en los que falta solo la música del NODO, tal es el intento de lavado de cerebro en el mismo sentido. Si El Diario de Escolar (qué decepción) es el AstraZeneca Post, se podría decir que Informativos Tele5 es AstraZeneca News.

Y manipulan. Manipulan muchísimo. Y voy a intentar exponer esa manipulación:

  1. Paracetamol, Ibuprofeno, etc provocan más trombos que AstraZeneca.

Nadie lo duda. El tema es que no los dispensa el estado sin posibilidad de elegir, como ocurre (ocurría en todos los casos) con la vacuna AstraZeneca.

2. Todos sabíamos que las vacunas tienen su peligro.

Mentira. Y si lo sabíamos no era, precisamente, porque ninguna administración ni medio de comunicación hubiera comentado lo más mínimo sobre ello.

3. Así es la vida.

Desde luego. Llena de cabrones egoístas a quienes les importa una reverenda mierda la vida de cualquiera que no sean ellos o personas a quienes ellos identifican como diga de su amor, atención o cariño.

4. En Reino Unido se va a hacer vida normal gracias a la vacuna de AstraZeneca.

Oigo esto en la radio, en la voz de Bruno Cardeñosa (uno de esas personas que no ha podido decepcionarme más con el asunto de la vacuna de AstraZeneca) y también se deja entrever en los informativos de radio de esta mañana. MENTIRA. Falso. En Reino Unido, tras cuatro meses cerrados, cuatro meses, se abren hoy los pubs (solo los que tengan terraza) y las peluquerías. Es decir, que lo que aquí ha estado abierto EN TODO MOMENTO desde mayo resulta que se vende como una victoria de AstraZeneca en el Reino Unido. La victoria de AstraZeneca es que solo han muerto siete personas en Reino Unido, de lo cual no puedo alegrarme más. Yo no estoy contra AstraZeneca ni, mucho menos, contra las vacunas. Estoy contra el brochagordismo de ir poniendo AstraZeneca a granel y que luego mueran varias decenas de personas y miremos para otra parte, que es lo que quieren.

5. Los que se quejan de AstraZeneca fumando y bebiendo cubatas.

Mire usted, como si hago parapente mientras bebo zumo de ketamina y cuando bajo me pongo en trescientos por hora en mi circuito privado con mi Seat Panda trucado mientras me limpio las gafas en la camiseta. ¿Qué tiene que ver lo que haga una persona con su vida con que una vacuna sea o no segura para todo el mundo? ¿Por qué centrarnos en el mensajero (que por cierto habrá miles de personas que expresando sus reservas con la vacuna de AstraZeneca hagan una vida totalmente saludable).

6. El problema es que hay mucha información sobre AstraZeneca y no sobra las demás vacunas por intereses comerciales.

Estupidez doble o triple. Primero, AstraZeneca es la más barata pues en su primer año (y solo, como han dejado claro, en su primer año) se vendería a precio de coste (que por cierto no me lo creo que sea exactamente el de coste). Segundo, los contratos con AstraZeneca de la UE ya estaban firmados (de hecho, el principal problema de la UE con AstraZeneca no estaba en la seguridad de las vacunas sino que los encargos iban retrasados mientras AstraZeneca estaba exportando a Israel y a otros países, fundamentalmente países árabes ricos). Es decir, no hay interés ninguno de la UE en desacreditar AstraZeneca cuando son su primer cliente y ellos el principal abastecedor de vacunas.

9. La EMA y la OMS dicen que son seguros y que los riesgos son mucho menores que los beneficios.

La EMA y la OMS se han cubierto de verdadero fango con el tema de la vacuna de AstraZeneca. Sabían perfectamente que la vacuna de AstraZeneca había causado cientos de trombos y decenas de muertes y seguían diciendo que “no se había podido demostrar”. Aquí hice una recopilación de casos para dejar constancia de lo que estaba pasando.

Dos semanas después dicen que vale, que sí, que en algunos casos provocan trombos en los senos venosos o en la zona abdominal. No solo provoca eso. También ha habido varias personas muertas por infarto a los minutos u horas de recibir AstraZeneca que NO entran en las estadísticas. Aquí pongo algunos ejemplos:

A esta docente le dio un infarto fulminante mientras esperaba los quince minutos de rigor tras recibir la vacuna de AstraZeneca:

https://www.abc.es/espana/comunidad-valenciana/abci-generalitat-descarta-muerte-profesora-recibio-astrazeneca-deba-vacuna-202103292103_noticia.html

Sandro Tognatti murió de un infarto poco después de recibir AstraZeneca:

https://www.today.it/attualita/sandro-tognatti-astrazeneca.html

En este artículo, se lee que la muerte de este profesor muerto en Italia, Giuseppe Morabito, no tiene nada que ver con AstraZeneca porque tenía el covid. No sé si quiere decir que teniendo el covid no debería habérsela puesto o quiere decir que ha muerto de covid, que tampoco parece. En cualquier caso, a nadie nos han hecho la más mínima prueba de nada antes de ponernos la vacuna.

Sobre la EMA, quiero película en el futuro. Que salgan los médicos noruegos y daneses diciendo que esos trombos son muy raros y parando la administración de AstraZeneca en sus países y que salga Emer Cooke, la directora de la EMA, diciendo durante semanas que no había prueba de causalidad y que AstraZeneca era segura. Y que luego salga diciendo que vale, que algún trombo ha habido, pero que los beneficios son mayores que los riesgos.

¿Para quién es el mayor el beneficio que el riesgo? Para quien no le dé un trombo o para quien tenga la sensibilidad de una mesa del IKEA. Afortunadamente, no me dio un trombo con la primera dosis de AstraZeneca, pero sí creo que tengo algo de sensibilidad y como la tengo, no seré como todos esos que animan a la vacunación masiva con AstraZeneca y “a quien le toque, le tocó”.

Gente como esta:

https://www.elplural.com/comunicacion/protagonistas/anton-losada-pide-retomar-vacunacion-astrazeneca-jugamos_263815102

https://sevilla.abc.es/andalucia/sevi-jesus-aguirre-sobre-astrazeneca-no-temer-vacuna-mata-virus-202104091426_noticia.html

https://www.diariosur.es/sociedad/salud/amos-garcia-rojas-20210405165522-ntrc.html

https://www.20minutos.es/noticia/4650760/0/sanchez-insiste-vacuna-astrazeneca-segura-continuara/#

En resumen, estamos viviendo el ataque de las hordas pro AstraZeneca. En principio, parecía que era mi izquierda la que abanderaba el asunto como cretinos incapaces de analizar el asunto con un bisturí, pero la derecha ya se ha puesto al día y está la Comunidad de Madrid también en modo pro AstraZeneca, lo cual me tranquiliza mucho.

Por último decir, que AstraZeneca no solo han provocado trombos cerebrales y, probablemente, infartos sino también una serie de efectos secundarios importantes y estos son, sin duda, los más frecuentes.

Ojalá AstraZeneca fuera una vacuna maravillosa. Es la que llevo en el cuerpo. Pero no lo es. Tal vez lo sea si sabe a quién se le puede poner y a quién no (aunque esto va a ser difícil porque ha dejado KO hasta a policías en plena forma):

https://www.diariodecadiz.es/noticias-provincia-cadiz/Ingresan-policia-nacional-Jerez-AstraZeneca_0_1556846654.html

Hay tres circunstancias que vergonzosamente se obvian en estos partidarios acérrimos de AstraZeneca:

  • Que hay otras vacunas.
  • Que infectarse de covid19 no es obligatorio.
  • Que más del noventa por ciento de las personas que se infectan por covid19 ni tienen que ser hospitalizadas ni, por supuesto, mueren por el covid19.

Políticos españoles y covid: todos narcos.

Políticos españoles y coronavirus: todos narcos. Y no me refiero a que ningún político español esté transando con drogas y ganando dinero a espuertas. No. Me refiero a sentir algo parecido, casi idéntico, al hartazgo que trasciende en la canción de Las Manos de Filippi (popularizada por Bersuit) de la clase política argentina. Están hartísimos. Rehartos. Hasta la náusea. Más abajo pongo link con la canción original y la versión. Ambas comparten algo: el asco infinito producido por la corrupción de la clase política y el entender que solo les importa sus políticos culos. Todos narcos.

Así me sentí ayer y así me sigo sintiendo hoy. Todos narcos. Desde el presidente hasta el último mono de la Consejería de Sanidad (o Salud y Familias, como les gusta nombrar a los conservadores y adláteres) con menos presupuesto. Hartísimo.

Resulta que estamos hasta los pelos de covid19. Otra vez. ¡Una casualidad como otra cualquiera! El Ratoncito Pérez que ha estado metiéndose en las casas por las noches inoculando covid a inocentes criaturas durmientes. Nada que ver con celebrar la navidad como manda la puñetera tradición. Porque está claro que iba a morir alguien si no. Sin embargo, lo que está claro que es que van a morir miles porque sí, pero no un porque sí caprichoso sino un porque sí se ha celebrado la navidad; porque había millones de conciudadanos que tenían que hacer sus reuniones familiares o no sé qué carajo iba a pasarles. Porque si no quedaban con amigos a los que hacen meses que no ven (y podían hacerlo) van a entristecer hasta la depresión. Porque quienes tenían que poner límites estaban demasiado ocupados con sus ecuaciones políticas. Porque los hosteleros parecen los judíos de este Holocausto y resulta que no, que los judíos de este Holocausto son aquellos que mueren como murieron aquellas personas y aquellos que quedan con secuelas que nadie sabe si serán de por vida. Esas son las víctimas de verdad. Luego está el dinero, que nadie dice que no sea importante, pero que comparado con una vida debería ser absolutamente irrelevante y si veo un solo telediario más con hosteleros llorando (metafóricamente) cuando deberían estar familiares de fallecidos llorando (literalmente) me va a dar un síncope (gran culpa de esto la tiene el periodismo de encefalograma plano que se suele hacer en este país).

Entonces llegamos a ayer, 15 de enero, con covid elevado a diez porque sus señorías, sus señorones y señoronas no podían suspender la navidad por un año; porque el folclore que rodea la navidad es demasiado jugoso y nadie quería ponerle el cascabel al gato y aparecía entonces Juanma Moreno Bonilla, con esa cara de niño de comunión crecido, su tono de voz temblorosa más falsa que un billete de treinta euros, a decirnos que iba a cuadrar el círculo manteniendo el covid a raya y la economía a flote. Porque él lo vale.

Ahora Juanma ya no va a cuadrar el círculo. Ahora quiere confinamiento total. Él, que no ha sido capaz de aplazar la vuelta a clase ni siquiera en el Campo de Gibraltar, con una tasa en La Línea de la Concepción de 1219 por cien mil que subió ayer a mil setecientos y picos por cien mil. Pero no, oiga, que hay que aprender el present simple aunque te lleves el covid a casa o aunque lo lleves a la escuela. Total hay más profesores que ollas (sí, ya sé que la razón no es aprender el present simple sino tener a los niños cuidados mientras los padres van a trabajar, pero es evidente que les importa tres pepinos la salud de los y las docentes).

Bueno, pues ahora quiere Juanma un confinamiento total para darle la tabarra al gobierno de España que no lo quiere porque quiere las elecciones catalanas el días de los enamorados (habrá que celebrar, por cierto), pero luego las han aplazado a marzo, pero los indepes quieren mayo (no sé si porque la primavera es proclive a la idea de independencia) y entre todo ello, Almeida pide mil cuatrocientos millones de euros para hacer, finalmente y ahora que Sheldon Adelson ha fallecido recientemente, Eurovegas cuando la nieve se despeje (menos mal que sol hará su trabajo porque si es por él podría estar Madrid nevado hasta abril).  

La gente muriendo por cientos a diario. Miles de positivos diarios. Miramos a Moncloa buscando respuestas y encontramos a Pedro con actitud “a mí que me registren”. “A ver si os vais a pensar que yo tengo que ver con algo de todo esto”. “¿No queríais competencias? Pues ahí las tenéis”.

Una desazón absoluta la que siento yo y cualquiera que verdaderamente entienda lo que está pasando. No me refiero a todos esos millones de cenutrios que siguen disfrutando porque “¡hay que vivir”. Ni, por supuesto, a todos esos políticos con su calculadora y sus asesores haciendo cuentas con muertos y votos. Me refiero a quien entienda lo que está pasando y verdaderamente lo sienta: por los muertos, por la vida capitidisminuida que estamos viviendo desde marzo, por quienes arrastran secuelas sin saber cuándo las soltarán o si las soltarán alguna vez, por quienes han perdido su trabajo y malviven con ayudas que no llegan a tiempo. Por tantos. “Hay que vivir” decía melifluo un orondo hostelero en  mi tele hace unos días. Orondo, cincuentipico años, tal vez sesenta, varón: elevadas posibilidades de morir si se contagia. Pero eso sí, con dinerito, que nadie diga que no lleva bien su negocio mientras lo pasean en ataúd. Aunque tampoco lo van a pasear en ataúd porque ya nadie puede ir a los entierros. Está claro que un entierro al aire libre es super contagioso, pero en una clase entre paredes con treinta personas dentro es imposible que haya contagios, todo muy claro, menos la forma de anotar los datos de las distintas Consejerías.

A todos esos que siguen haciendo lo que les canta, a los que les importa una reverenda mierda el covid porque eso es algo que solo pasa en la tele, a ese imbécil de baba caída, a ese troglodita 3.0, a ese tontoloba que dice “lo vamos a coger todos” y sonríe tan tranquilo, les pregunto: ¿qué carajo hace falta para que os enteréis de una puñetera vez que han muerto cincuenta mil personas en España (que en realidad son cerca de ochenta mil) y que han muerto dos millones de personas en el mundo de algo de lo que podríais enfermar mañana? ¿Os hace falta un croquis, un resumen, un esquema?

Me respondo: no les hace falta nada porque nada hará que cambien su forma de pensar, perdón, de no pensar porque no pensar tiene, definitivamente, sus ventajas: si no piensas, no sufres. Si no reflexionas sobre los problemas graves del vivir, todo lo demás es relativamente fácil. Y eso buscan millones: facilidad. Nada de complicarse. Si me dejan hacer equis, lo haré. Y algunos también lo harán aunque no les dejen.

Eso me lleva otra vez a los políticos: ese Illa que sale hoy en rueda de prensa y al que solo le falta abrazarse a sí mismo con su autosatisfacción mientras van a morir unos cientos un rato después. Dice que el toque de queda tiene que cumplir el estado de alarma que ha hecho el gobierno del que forma parte. No dice que en una puñetera noche cambiaron la Constitución su partido y el PP para pagar a los grandes banqueros y buitres variados. Y si en una noche cambiaron la Constitución, ¿cuántos minutos hacen falta para cambiar un Decreto?

Que dice Illa hoy en rueda de prensa que se ha doblegado la segunda ola sin confinamientos. Que dice Illa estupidez tras estupidez mientras mis colegas de la izquierda le aplauden y mis no colegas de la derecha le insultan mientras aplauden a Ayuso cuyas barbaridades con el coronavirus se cuentan por decenas.

Y así.

Horrorizado por la clase política que me dirige. Y podría ser peor. Podría ser brasileño o estadounidense. Incluso en la civilizada Alemania mueren a mil doscientos por día desde hace varios días, muy bien no tienen que estar haciéndolo. Pero resulta que soy de aquí, de esta esquina de locos en la que quienes deberían poner cordura mezclan Myolastan con cerveza para luego quejarse si te la has pegado con el coche. Es más, mezclan Myolastan con cerveza, dejan el coche hecho unos zorros y luego dicen que el coche está intacto. Ese es el país que vivimos. Y me da vergüenza ajena y espero que algún día alguno de todos estos sientan esa vergüenza como propia.  

Mientras, el coronavirus es feliz entre nosotros y yo infeliz entre todos estos.