Maltrato animal en España

Después de ver el atropello de un toro en Brihuega (Guadalajara) que se había escapado del concurso de recortes y neandertalismo propio de algunas zonas de España, lo cual tiene su culmen, por supuesto, en la “fiesta nacional” que es torear seis toros, ir torturándolos de a poco con picadores, banderilleros, engaño del capote o muleta para acabar metiendo una espada donde más o menos podría estar el corazón del animal, decía, que después de estas imágenes terribles y de ver a vecinos y alcaldes tan contentos con su neandertalismo nauseabundo e insoportable, me he acordado de un extracto de “Caos muy berraco” y lo pongo a continuación:

Es una vergüenza nacional diaria cada corrida de toros, cada bous de no sé qué, cada recorte (que parece que el toro sufre menos), pero si se escapa allá que van los buenos y decentes mozos del pueblo a reventar al toro con un coche. Y nos han privado, por desgracia yo diría, de cómo quedó el toro después del atropello. De su sufrimiento infinito. De su cara viendo a las bestias hacerle daño sin entender por qué. Enough is enough. Paren la masacre. Quienes la permiten son tan responsables como los neandertales que la perpetran.