La vacuna de Astrazeneca, la propaganda de guerra y la perfección de Alemania

Vaya por delante, porque estos tiempos de brochagordismo así lo obligan, que no soy antivacunas. Tengo puestas todas las vacunas que tenía que ponerme y alguna más por viajes de placer a ciertos países. Por tanto, no estoy contra las vacunas. Repito: no estoy contra las vacunas. Pero no estar contra las vacunas no implica no levantar la mano ante las decenas de casos de trombos provocados por la vacuna Astrazeneca.

Sí, provocados porque no necesito ser científico ni yo ni nadie para comprender que todas esas personas, muchas en la veintena o la treintena, que han sufrido trombos tras recibir la vacuna los han sufrido POR recibir la vacuna. Que la EMA diga que no ve causalidad cuando es tan evidente el tema solo habla del grado de cinismo y de mentira en el que vivimos.

Llevo muy mal que me mientan. Llevo muy mal que me mientan y llevo peor que lo haga un gobierno o un organismo público. Perdono la mentira de un amigo o de una pareja, pero no perdono a quien conspira para engañar a la ciudadanía. Y menos aun cuando mi salud depende de ello.

Recibí la vacuna de Astrazeneca hace casi un mes. Estuve malísimo durante unas cuantas horas y mal un par de días. Previamente, no se nos había dicho que ese pudiera ser el caso. Yo estaba advertido por amigos que ya la habían recibido. Lo pasé como pude y sin más. No es ese el problema. El problema es que varios días después aparecen casos de noticias de trombos en vacunados por Astrazeneca. Algunos habían sucedido antes de mi primera dosis, pero yo no lo sabía. Suelo estar informado, pero eran casos que habían sucedido en Italia o en Europa Central y yo no estaba informado. En cualquier caso, a partir de mediados de marzo se destapan los casos en Austria, Dinamarca, Suecia, Noruega, Italia, Francia… Son muy pocos en relación al número de vacunas puestas, pero son personas que han muerto por recibir la vacuna y, evidentemente, al no ser cobayas – quiero pensar- hay que investigar por qué han muerto. Hay que ver quién puede morir. Si hay un patrón común. Algo serio. No hablamos de pobres ratoncitos. Hablamos de personas. Gente con una vida, una pareja tal vez, familia, hijos, amigos… Hablamos de dramas tremendos. Si es que a alguien le importa alguna puñetera cosa en este amago de Apocalipsis, que yo creo que sí, que aún hay gente a quien le importa otra gente. En cualquier caso, se paralizó la vacunación de Astrazeneca entre aspavientos, griterío y ropa arrancada por los fariseos.

Dicen: “¿cómo va a pararse la vacunación por un caso entre trescientos mil?” “Los beneficios son mucho mayores que los riesgos”. “Están haciendo una guerra sucia a Astrazeneca”. “Eso pasa con todos los medicamentos”. Etcétera.

Ya había sucedido el caso de la muerte de la profesora de Marbella cuya autopsia dictaminó que nada tenía que ver su caso con Astrazeneca. Esta profesora, Pilar González Bres, sintió un dolor de cabeza muy intenso varias horas después de que se le administrara la vacuna de Astrazeneca y pasó días con ese dolor intenso, acudió dos veces a Urgencias y finalmente fue ingresada y murió de un derrema cerebral masivo.

No sé si minutos después de la autopsia u horas después (entiendo que en una autopsia no solo es importante lo que ven los forenses sino también los análisis que se hagan, que pueden tardar días), apareció el Consejero de Salud y Familias de Andalucía, ínclito señor Aguirre, para decir que “nada había tenido que ver la vacuna de Astrazeneca con la muerte de Pilar González porque ha muerto de un aneurisma cerebral”. Así que la vacuna nada tenía que ver, según el consejero, aunque cualquiera a quien le digan que una mujer de 43 años recibe una vacuna, empieza a sentirse mal y no deja de sentirse mal hasta que muere, podría concluir que la vacuna tuvo mucho que ver en esa muerte, máxime cuando habían aparecido ya casos de mujeres jóvenes en Noruega, Dinamarca y Austria que habían muerto de trombosis días después de recibir la vacuna de Astrazeneca.

Hubo también otra muerte de una docente en Asturias, pero el caso se difuminó entre una prensa absolutamente entregada a la propaganda de guerra: sí, estamos en guerra contra el virus, yo el primero, pero señores y señoras de la prensa, no hay nada más importante que decir la verdad, investigarla, desafiar las verdades impuestas y, en este caso, eso no le dará al enemigo ningún dato para invadir sino que hará que la ciudadanía sintamos que no nos están mintiendo.

Pero entonces, después de unos días en los que supuestamente se estaba investigando sobre la vacuna y las decenas de casos de trombosis (algunas mortales y otras no) ocurridas entre los vacunados europeos, dice la EMA que no pasa absolutamente nada, que la vacuna es segura aunque, eso sí, no pueden descartar que los trombos sean debidos a la vacuna. Tócate el mondongo.

O sea, que es super segura, pero que igual los muertos y los ingresados por trombosis sí que ha sido por la vacuna. ¿De verdad quieren contar esto y que nos lo traguemos?

Pues tragado estaba y viendo las noticias de Telecinco el pasado 30 de marzo me encontraba – lo más parecido al NODO, vivan las vacunas incluida las de Astrazeneca, qué nos importa a nosotros unos cuantos muertos si se trata de recuperar nuestra vida anterior- cuando al final del reportaje de Alicia en el país de las vacunas (incluida y mencionada Astrazeneca, por supuesto) dicen, en dieciocho segundos y tras dos minutos de reportaje: “En Alemania, por cierto, van a dejar de utilizar las vacunas de Astrazeneca en menores de 60 años en Berlín y en Munich. Las autoridades sanitarias quieren esperar a los resultados de los estudios médicos tras detectarse 30 casos de trombos en el cerebro, nueve de los cuales resultaron mortales”. Y de ahí pasa a las vacaciones de semana santa y los franceses.

Al día siguiente, ya no es solo Berlín y Munich sino toda Alemania la que deja de administrar Astrazeneca:

https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/salud/2021/03/30/606309d4fc6c83d9528b45a1.html

¿Qué ha hecho Alemania? Lo que debería hacer cualquier país civilizado que se quiera considerar como tal: no administrar una vacuna de manera general que puede matar o causar graves problemas de salud a algunos vacunados y ofrecer otra alternativa de vacunación a quienes ya hayan recibido la primera dosis de Astrazeneca, al mismo tiempo que se permite la vacunación con Astrazeneca de cualquiera que, entendiendo los riesgos que se corren – que estadísticamente son muy pocos, pero que poco importa la estadística a quien sí le ocurre-, quiere ser vacunado ya. Perfecto. No se puede hacer mejor.

Pero no vivo en Alemania. Si viviera en Alemania, estaría muy contento con la presidenta (persona a la que no he tragado nunca por lo que me parece sorprendente que termine alabándola de este modo), pero vivo en España y en España, como en otros países de Europa, se han puesto las orejeras, han debido de pensar que Alemania es un país atrasado y, vía EMA, asegura nuestra ministra Darias que Astrazeneca es segura, que no provoca trombos y que el espectáculo no solo debe continuar sino que debe ser más rápido.

Lo normal es que los trombos se sigan produciendo. En Alemania, por nueve muertos se ha parado la vacuna. En España, ha habido casos de trombos en un policía de Cádiz:

https://www.lavozdigital.es/cadiz/provincia/lvdi-policias-cadiz-trastornos-circulatorios-tras-vacunados-astrazeneca-202103171832_noticia.html

Además, casos de trombos y de encefalitis en agentes de Valencia:

https://www.lasprovincias.es/comunitat/ingresan-policia-valencia-20210317113215-nt.html

Este es el caso del que no supe más de la mujer asturiana:

https://www.antena3.com/noticias/sociedad/investigan-muerte-mujer-40-anos-asturias-que-recibio-dias-antes-vacuna-astrazeneca_202103196054f9d5c7f10d000104ba66.html

Respecto a lo que está pasando en Europa y que apenas se comenta en el NODO español (TVE1, Antena3, Telecinco, eso en televisión, pero está la radio y la prensa escrita, excepción hago con el matinal de Canal Sur que sí da información real con casos reales y con tertulianos que no son robots):

https://es.euronews.com/2021/03/15/astrazeneca-en-el-ojo-de-la-tormenta

Hace una hora, el Financial Times ha publicado que siete personas han muerto tras recibir Astrazeneca en Reino Unido:

https://www.ft.com/content/2e52a5b0-29b9-4c7e-8cfb-97bf8edea865

Ojalá España tome la misma determinación que Alemania. Ojalá no haya nunca más propaganda de guerra. Ojalá el resto de vacunas sean efectivas y seguras y termine esta pesadilla en forma de pandemia y ojalá se pueda salvar la vida no solo de quien va a morir de coronavirus sino también a quien puede morir por recibir la vacuna para evitarlo.