La ofensiva pro AstraZeneca: quitad esas muertas de ahí que molestan

Pues sí, que no hablemos del asunto. Que si se muere gente, es que más mueren de accidentes de tráfico. Que si AstraZeneca ha provocado trombos, más trombos provoca el paracetamol, el ibuprofeno y las torrijas de la abuela Paca. Que no se hable nada de muertos (en este caso, bastante más muertas que muertos), por favor, que molesta.

Que así es la vida. Que todos sabíamos que las vacunas tienen su peligro. Que en Reino Unido ya se va a hacer vida normal gracias a AstraZeneca. Que el riesgo es ínfimo y, en todo caso, el beneficio mayor. Que quienes nos quejamos de AstraZeneca fumamos y tomamos cubatas y ahí no vemos peligro. Que más fácil es acertar un PIN desconocido a la primera. Que es antisocial no vacunarse. Que el problema es que hay demasiada información. Que ya hay expertos hablando de eso de la EMA y la OMS y están diciendo que es seguro vacunarse con AstraZeneca. Que se pone en el prospecto y no pada nada, como pasa con tantos medicamentos.

Las hordas pro AstraZeneca han contraatacado. Dice una amiga mía que cree que AstraZeneca ha sacado la billetera y ha empezado a repartir cash para mejorar su imagen. Yo creo que no. Si bien sería triste que los medios de comunicación se vendieran por dinero, no sé si me parece peor que tengan la postura que tienen gratis.

En España, los medios de comunicación de izquierda y derecha no se ponen de acuerdo en nada, pero algo los ha sublevado para hacer un frente común: defender la vacuna de AstraZeneca.

Así hoy desayunaba mirando un titular que debería dar vergüenza al director de un periódico: el problema de AstraZeneca es que tenemos demasiado información:

https://www.eldiario.es/sociedad/vacunas-riesgo-astrazeneca-sobreinformacion_1_7393677.html

Ya para la hora del brunch, me llega el siguiente titular:

https://www.20minutos.es/noticia/4652036/0/acertar-pin-primera-cosas-mas-probables-vacunarte-astrazeneca-sufrir-trombo/

Esto ha sido hoy. Pero llevamos días y días viendo informativos en los que falta solo la música del NODO, tal es el intento de lavado de cerebro en el mismo sentido. Si El Diario de Escolar (qué decepción) es el AstraZeneca Post, se podría decir que Informativos Tele5 es AstraZeneca News.

Y manipulan. Manipulan muchísimo. Y voy a intentar exponer esa manipulación:

  1. Paracetamol, Ibuprofeno, etc provocan más trombos que AstraZeneca.

Nadie lo duda. El tema es que no los dispensa el estado sin posibilidad de elegir, como ocurre (ocurría en todos los casos) con la vacuna AstraZeneca.

2. Todos sabíamos que las vacunas tienen su peligro.

Mentira. Y si lo sabíamos no era, precisamente, porque ninguna administración ni medio de comunicación hubiera comentado lo más mínimo sobre ello.

3. Así es la vida.

Desde luego. Llena de cabrones egoístas a quienes les importa una reverenda mierda la vida de cualquiera que no sean ellos o personas a quienes ellos identifican como diga de su amor, atención o cariño.

4. En Reino Unido se va a hacer vida normal gracias a la vacuna de AstraZeneca.

Oigo esto en la radio, en la voz de Bruno Cardeñosa (uno de esas personas que no ha podido decepcionarme más con el asunto de la vacuna de AstraZeneca) y también se deja entrever en los informativos de radio de esta mañana. MENTIRA. Falso. En Reino Unido, tras cuatro meses cerrados, cuatro meses, se abren hoy los pubs (solo los que tengan terraza) y las peluquerías. Es decir, que lo que aquí ha estado abierto EN TODO MOMENTO desde mayo resulta que se vende como una victoria de AstraZeneca en el Reino Unido. La victoria de AstraZeneca es que solo han muerto siete personas en Reino Unido, de lo cual no puedo alegrarme más. Yo no estoy contra AstraZeneca ni, mucho menos, contra las vacunas. Estoy contra el brochagordismo de ir poniendo AstraZeneca a granel y que luego mueran varias decenas de personas y miremos para otra parte, que es lo que quieren.

5. Los que se quejan de AstraZeneca fumando y bebiendo cubatas.

Mire usted, como si hago parapente mientras bebo zumo de ketamina y cuando bajo me pongo en trescientos por hora en mi circuito privado con mi Seat Panda trucado mientras me limpio las gafas en la camiseta. ¿Qué tiene que ver lo que haga una persona con su vida con que una vacuna sea o no segura para todo el mundo? ¿Por qué centrarnos en el mensajero (que por cierto habrá miles de personas que expresando sus reservas con la vacuna de AstraZeneca hagan una vida totalmente saludable).

6. El problema es que hay mucha información sobre AstraZeneca y no sobra las demás vacunas por intereses comerciales.

Estupidez doble o triple. Primero, AstraZeneca es la más barata pues en su primer año (y solo, como han dejado claro, en su primer año) se vendería a precio de coste (que por cierto no me lo creo que sea exactamente el de coste). Segundo, los contratos con AstraZeneca de la UE ya estaban firmados (de hecho, el principal problema de la UE con AstraZeneca no estaba en la seguridad de las vacunas sino que los encargos iban retrasados mientras AstraZeneca estaba exportando a Israel y a otros países, fundamentalmente países árabes ricos). Es decir, no hay interés ninguno de la UE en desacreditar AstraZeneca cuando son su primer cliente y ellos el principal abastecedor de vacunas.

9. La EMA y la OMS dicen que son seguros y que los riesgos son mucho menores que los beneficios.

La EMA y la OMS se han cubierto de verdadero fango con el tema de la vacuna de AstraZeneca. Sabían perfectamente que la vacuna de AstraZeneca había causado cientos de trombos y decenas de muertes y seguían diciendo que “no se había podido demostrar”. Aquí hice una recopilación de casos para dejar constancia de lo que estaba pasando.

Dos semanas después dicen que vale, que sí, que en algunos casos provocan trombos en los senos venosos o en la zona abdominal. No solo provoca eso. También ha habido varias personas muertas por infarto a los minutos u horas de recibir AstraZeneca que NO entran en las estadísticas. Aquí pongo algunos ejemplos:

A esta docente le dio un infarto fulminante mientras esperaba los quince minutos de rigor tras recibir la vacuna de AstraZeneca:

https://www.abc.es/espana/comunidad-valenciana/abci-generalitat-descarta-muerte-profesora-recibio-astrazeneca-deba-vacuna-202103292103_noticia.html

Sandro Tognatti murió de un infarto poco después de recibir AstraZeneca:

https://www.today.it/attualita/sandro-tognatti-astrazeneca.html

En este artículo, se lee que la muerte de este profesor muerto en Italia, Giuseppe Morabito, no tiene nada que ver con AstraZeneca porque tenía el covid. No sé si quiere decir que teniendo el covid no debería habérsela puesto o quiere decir que ha muerto de covid, que tampoco parece. En cualquier caso, a nadie nos han hecho la más mínima prueba de nada antes de ponernos la vacuna.

Sobre la EMA, quiero película en el futuro. Que salgan los médicos noruegos y daneses diciendo que esos trombos son muy raros y parando la administración de AstraZeneca en sus países y que salga Emer Cooke, la directora de la EMA, diciendo durante semanas que no había prueba de causalidad y que AstraZeneca era segura. Y que luego salga diciendo que vale, que algún trombo ha habido, pero que los beneficios son mayores que los riesgos.

¿Para quién es el mayor el beneficio que el riesgo? Para quien no le dé un trombo o para quien tenga la sensibilidad de una mesa del IKEA. Afortunadamente, no me dio un trombo con la primera dosis de AstraZeneca, pero sí creo que tengo algo de sensibilidad y como la tengo, no seré como todos esos que animan a la vacunación masiva con AstraZeneca y “a quien le toque, le tocó”.

Gente como esta:

https://www.elplural.com/comunicacion/protagonistas/anton-losada-pide-retomar-vacunacion-astrazeneca-jugamos_263815102

https://sevilla.abc.es/andalucia/sevi-jesus-aguirre-sobre-astrazeneca-no-temer-vacuna-mata-virus-202104091426_noticia.html

https://www.diariosur.es/sociedad/salud/amos-garcia-rojas-20210405165522-ntrc.html

https://www.20minutos.es/noticia/4650760/0/sanchez-insiste-vacuna-astrazeneca-segura-continuara/#

En resumen, estamos viviendo el ataque de las hordas pro AstraZeneca. En principio, parecía que era mi izquierda la que abanderaba el asunto como cretinos incapaces de analizar el asunto con un bisturí, pero la derecha ya se ha puesto al día y está la Comunidad de Madrid también en modo pro AstraZeneca, lo cual me tranquiliza mucho.

Por último decir, que AstraZeneca no solo han provocado trombos cerebrales y, probablemente, infartos sino también una serie de efectos secundarios importantes y estos son, sin duda, los más frecuentes.

Ojalá AstraZeneca fuera una vacuna maravillosa. Es la que llevo en el cuerpo. Pero no lo es. Tal vez lo sea si sabe a quién se le puede poner y a quién no (aunque esto va a ser difícil porque ha dejado KO hasta a policías en plena forma):

https://www.diariodecadiz.es/noticias-provincia-cadiz/Ingresan-policia-nacional-Jerez-AstraZeneca_0_1556846654.html

Hay tres circunstancias que vergonzosamente se obvian en estos partidarios acérrimos de AstraZeneca:

  • Que hay otras vacunas.
  • Que infectarse de covid19 no es obligatorio.
  • Que más del noventa por ciento de las personas que se infectan por covid19 ni tienen que ser hospitalizadas ni, por supuesto, mueren por el covid19.

Ese “uno” de “uno entre doscientos mil” es una persona (AstraZeneca: enlaces de noticias para informarse sobre los casos de trombosis y otros posibles efectos secundarios tras recibir la vacuna de AstraZeneca)

Al advertir que hay todavía tanta gente practicando la táctica del avestruz respecto a lo que está pasando con la vacuna de AstraZeneca, he llevado a cabo una recopilación de noticias sobre el asunto, más que nada para ayudar a quien quiera saber y para ayudarme cuando en cualquier esquina, virtual o física, me encuentre a alguien diciéndome: “Entonces si la gente practica sexo después de ser vacunado con AstraZeneca, ¿se puede decir que si te vacunan con AstraZeneca tendrás sexo?” y alguna supina estupidez por el estilo.

La vacuna de AstraZeneca no genera trombosis a todo aquel que la recibe. Ni siquiera genera trombos a la mayoría ni a la mitad ni a la cuarta parte. Genera trombos en una proporción muy pequeña de aquellos que la hemos recibido. Pero hete aquí que a quien le ocurre ese trombo poco le importa si hay cinco millones como él o ella o solo es él o ella en todo su país. Muy poco le importa. Le importa que tiene un trombo y que puede morir o puede tener secuelas de por vida. Porque esos números de uno cada setenta mil o una cada doscientos mil… Ese “uno” es una persona. No es un ratoncito ni una mosca que estaba dando la lata. No es jarrón que nos regaló alguien con mal gusto y si se rompe, se recoge y se tira.

Ese “uno” es una persona y en varios de los enlaces que voy a poner aquí, tienen nombre y hasta foto para que todos aquellos imbéciles y cretinos que se ríen de este tema se enteren de que no han sido ellos (porque de lo contrario no estarían diciendo las cosas que por imbéciles y cretinos dicen), pero que podrían haberlo sido:

El primer caso que traigo es el de Anna Maria Mantile. El primero del que tuve noticia. El día 27 de febrero, se vacunó. Como el titular de Clarín es tan elocuente, no creo que haga falta explicar nada más:

https://www.clarin.com/internacional/maestra-dieron-vacuna-astrazeneca-horas-empezo-sentirse-mal-dias-murio_0_BFKeulpyq.html

Este es Sandro Tognatti. Catorce horas después de recibir la vacuna AstraZeneca. Murió de un infarto. Según los forenses, no hay posibilidad de ligar su muerte a la vacuna.

https://www.ilmessaggero.it/salute/storie/astrazeneca_biella_professore_sandro_tognatti_autopsia_ultime_notizie_oggi_16_marzo_2021-5835007.html

Por seguir en Italia, el caso de Cinzia Pennino. Muere de trombosis confirmada en la autopsia dos semanas después de recibir la vacuna de AstraZeneca:

https://www.ilmessaggero.it/salute/storie/astrazeneca_professoressa_morta_palermo_autopsia_trombosi_vaccino_cosa_e_successo_ultima_ora_31_marzo_2021-5869219.html

El caso de Augusta Turiaco. La familia pide que se siga vacunando a cuanta más gente mejor. Yo también quiero lo mismo, pero con vacunas seguras o con la máxima información posible sobre las que no son seguras para todo el mundo:

En el caso de Giuseppe Morabito, la autopsia dice, como en la de Sandro Tognatti, “nessun legame”, es decir, que no hay vínculo entre la vacuna, que había recibido diez días antes, y su muerte:

https://www.ilrestodelcarlino.it/bologna/cronaca/professore-morto-dopo-vaccino-autopsia-1.6166073

Hablando de autopsias que niegan un vínculo entre la vacuna AstraZeneca y el deceso, también una docente en mi querida provincia de Málaga. Pilar González Bres (43 años), docente en Marbella, sintió un dolor de cabeza muy intenso varias horas después de recibir la vacuna AstraZeneca. Varios días después, tras acudir varias veces a Urgencias, muere de un derrame cerebral mientras estaba ingresada en la UCI.

https://www.elmundo.es/andalucia/malaga/2021/03/19/60545397fc6c83d8798b45c3.html

Entiendo que cuando dicen los forenses y amplifican medios de comunicación, vía gestores políticos, que la vacuna no tiene nada que ver con esas muertes es que quieren decir que si esas personas no hubiesen recibido la vacuna habrían muerto igualmente y del mismo modo.

Sinceramente, no lo creo. Algún caso, puede haber, no lo dudo. Pero la mayorías de estas personas estarían vivas a día de hoy si no hubiesen recibido esa vacuna y, por tanto, hay que investigar todo lo posible para saber a quién se le puede poner AstraZeneca y a quién no, básicamente, y haciendo un paréntesis en estos terribles decesos, como ha hecho Alemania y Holanda:

https://www.elespanol.com/mundo/europa/20210402/paises-bajos-sigue-alemania-vacunar-astrazeneca-menores/570693626_0.html

Siguiendo con las autopsias que niegan vínculos, tenemos el caso de una profesora en Alicante que muere de un infarto mientras esperaba los quince minutos que hay que esperar tras recibir la vacuna:

https://www.abc.es/espana/comunidad-valenciana/abci-generalitat-descarta-muerte-profesora-recibio-astrazeneca-deba-vacuna-202103292103_noticia.html

En este caso no he encontrado nombre ni foto al igual que con la profesora asturiana fallecida tras recibir AstraZeneca. En la misma noticia se menciona la muerte de una enfermera georgiana, al parecer por una reacción alérgica a la vacuna:

https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/salud/2021/03/20/6055afe7fdddffc6848b4600.html

En este artículo se habla de 12 trombosis en Francia, con cuatro fallecimientos:

https://www.20minutos.es/noticia/4643436/0/francia-registra-dos-nuevas-muertes-vacunadas-astrazeneca/

En este artículo, se habla de que una de las fallecidas en Francia era una trabajadora social de 38 años cuya familia ha puesto una demanda:

https://www.rfi.fr/en/france/20210403-france-reports-three-new-cases-of-thrombosis-more-deaths-after-astrazeneca-jabs-coronavirus-health-vaccine

En Noruega, donde se han tomado las cosas en serio desde el principio, ha habido cuatro muertes. La administración de AstraZeneca sigue suspendida:

https://www.globaltimes.cn/page/202103/1219441.shtml

En Dinamarca, se suspendió la vacunación de AstraZeneca para menores de 65 años después de dos muertes. Aquí se cuenta. Nótese cómo describe la directora de Farmacovigiancia danesa los trombos: “I would like to emphasize that I am not talking about ordinary blood clots,” “me gustaría resaltar que no estoy hablando de trombos normales”.

Aquí un artículo en el que se pregunta si los países nórdicos que han tomado decisiones drásticas respecto a la vacuna de AstraZeneca han exagerado o es que, sencillamente, son honestos:

https://www.euronews.com/2021/03/30/overreaction-or-honesty-why-scandinavia-suspended-astrazeneca-vaccinations

Aprovecho para poner artículo sobre lo que dice la Agencia Europea del Medicamento, incluso a día de hoy, 4 de abril de 2021:

https://es.ara.cat/internacional/ema-mantiene-defensa-vacuna-astrazeneca-segura-efectiva_1_3906226.html

Me pregunto si cuando hagan la película contarán exactamente lo que está pasando. Y claro, como la EMA ha hablado y como España es solo un paisito del tamaño de Andorra, pues, ¿qué va a decir la ministra de Sanidad y el consejero de salud andaluz y el Presidente de la Asociación Española de Vacunología? Pues que p’alante. Y “cuanto ante'”.

https://elpais.com/sociedad/2021-04-02/es-inaceptable-que-cada-pais-de-europa-tenga-criterios-distintos-para-la-vacuna-de-astrazeneca.html

Básicamente, este Amós García quiere que la EMA tome el poder en Europa y haga los Estados Unidos de la Vacuna AstraZeneca Funciona Vale? Lamentable.

Pero veamos a la ministra Darias, que seguramente tendrá que responder algunas preguntas en un futuro:

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2021/03/22/darias_deja_claro_que_quienes_opongan_recibir_astrazeneca_no_vacunaran_por_ahora_118349_1012.html

Quien no quiera AstraZeneca, al final de la cola. No tiene que contármelo la ministra. Es por ello que la tengo en el cuerpo.

¿Y mi consejero andaluz que no es capaz de decir tres frases seguidas sin equivocarse, liarse, trabucarse y, en general, hacer el ridículo?

https://www.diariosur.es/andalucia/andalucia-vacuna-65-calendario-20210326133615-nt.html

“La vacuna donde mejor está es puesta”. Una de sus frases lapidarias, lástima que no se hubiera dedicado a hacer eslóganes para publicidad en vez de a ser Consejero de Salud y Familias en Andalucía. Claro que donde mejor está es puesta, señor Aguirre, pero a quien se le pueda poner, no a quien se muera por recibirla.

En Alemania, ya sabemos que los 31 casos de trombosis informados y las nueve muertes han llevado a un cambio de estrategia de vacunación con AstraZeneca. Y no me cansaré de aplaudirles:

https://www.abc.es/sociedad/abci-alemania-reporta-31-nuevos-casos-trombosis-tras-inyeccion-vacuna-astrazeneca-202103301420_noticia.html

En Holanda, que ha hecho lo mismo, ha habido cinco trombos y un deceso.

https://www.thesun.co.uk/news/14533442/holland-bans-astrazeneca-jab-under-60s/

Hace unos días, científicos alemanes decían saber por qué están ocurriendo casos de trombos:

https://www.niusdiario.es/ciencia-y-tecnologia/ciencia/hematologos-alemanes-descubren-causa-trombos-relacionados-vacuna-astrazeneca-sabemos-identificarlo-tratarlo_18_3114045352.html

Pero la EMA sigue negando lo evidente y diciendo que esos casos no tienen que ver con AstraZeneca. Aunque, eso sí, tampoco lo descarta. Es un grado de cinismo que espero que sepan plasmar en la película.

¿Y qué ha pasado en el Reino Unido, donde está la Universidad de Oxford, que hace ya semanas que parece borrada de cualquier relación con AstraZeneca?

https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/salud/2021/04/03/60682e2021efa0c6768b45ab.html

Treinta trombos, siete mortales. Curiosamente, informó de esto en abril cuando en marzo se estaba hablando en toda Europa del asunto. De todos modos, estas siete muertes son las que superan los filtros y, de algún modo, relacionadas con la vacuna. Ya hemos visto que hay otras que, según las administraciones, no tienen que ver con la vacuna AstraZeneca. Otra cosa será la verdad.

Por cierto, ya que he mencionado la curiosa desaparición de Oxford y su vínculo, este sí declarado, con AstraZeneca, ¿qué decir del cambio de nombre de la vacuna?

https://www.elnortedecastilla.es/sociedad/astrazeneca-cambia-nombre-20210401112545-nt.html

Vaxzevria que ponerse otra distinta.

Retomando la situación en los distintos países donde se está administrando AstraZeneca, encuentro esto sobre Austria que ya leí, con pavor, poco después de vacunarme yo:

https://www.reuters.com/article/health-coronavirus-austria-nurse/austria-suspends-astrazeneca-covid-19-vaccine-batch-after-death-idINKBN2AZ0AK

En Grecia, me encuentro en el mismo artículo la muerte de una mujer de 63 años, pero, sobre todo, la dimisión de un miembro del órgano regulador farmacológico en el país por lo que sospecho que puede estar pasando a día de hoy: hay científicos en gobiernos levantando la mano por esta situación y políticos y otros alfeñiques callándoles para no molestar. El científico, Dr. Vlachogiannopoulos, dice en su carta de dimisión: “este comité (farmacológico) no tiene el coraje de señalar posibles problemas con las vacunas (especialmente la vacuna AstraZeneca) y siempre se ha negado a asociar varias trombosis con la vacuna. La táctica ha sido aludir a posibles riesgos de trombosis y atribuirles la causa de las trombosis (se entiende de cuantas han sucedido y estudiado en Grecia) ignorando un factor importante, que es la relevancia temporal entre recibir la vacuna y la trombosis”.

Espero, sin duda, que este hombre de apellido impronunciable (he tenido que copiar y pegarlo) esté en ese guion de peli venidero. Es muy de película esto. Mientras todos sus compañeros apoltronados hacen un “sí, bwana” con el ministro, este hombre se levanta ya harto de escuchar gilipolleces y les dice “pero, panda de impresentables, ¿me vais a negar que esos trombos son causados por la vacuna? ¿A mi cara?”. Me lo imagino como un primo lejano de Varoufakis plantando cara a la troika. Pego la noticia:

https://news.in-24.com/news/article1013/AstraZeneca-resigns-sharply-from-Pharmacovigilance-committee.html

Ahora es cuando quisiera hablar de la situación de AstraZeneca en Estados Unidos. No se han oído casos de trombosis por AstraZeneca en Estados Unidos, pero el número que encontraremos, afortunadamente, es cero porque la vacuna de AstraZeneca NO ha sido todavía aprobada en USA:

https://www.smithsonianmag.com/smart-news/revised-astrazeneca-data-show-its-covid-19-vaccine-76-percent-effective-180977356/

A pesar de haber estado leyendo bastante sobre la vacuna de AstraZeneca antes y después de que entrara en mi cuerpo, me enteré de esto solo hace dos días. ¿Por qué no se menciona nunca que el país más poderoso del mundo (al menos desde hace un siglo, no sé si ya deberían usarse esos términos) no ha aprobado esa vacuna en su país? En fin, entrará dentro de tantas cosas que no he entendido, y sigo sin entender, sobre el covid19 y, ahora, sobre el asunto de las vacunas. Pero ojo: no la han aprobado y, tal vez, no lo hagan nunca:

https://www.cnbc.com/2021/04/01/fauci-says-us-may-not-need-astrazeneca-covid-vaccine-.html

Y me vuelve a venir a la cabeza algo que me ronda desde que me vacuné con AstraZeneca o, más bien, cuando a los poco días empezaron a aparecer los casos de trombosis y que, me consta no solo he pensado yo: la talidomida. La talidomida que causó el nacimiento de miles de niños con deformidades y que, curiosamente, tampoco llegó a entrar a Estados Unidos gracias a Frances Oldham Kelsey, canadiense por cierto. La historia se cuenta aquí:

Y, para terminar, qué dice AstraZeneca sobre todo esto. ¿Pues qué va a decir AstraZeneca? (homenaje a Tito Vilanova). Que no hay ninguna relación de su vacuna con los trombos y que no hay pruebas.

https://expansion.mx/empresas/2021/03/12/astrazeneca-dice-no-hay-pruebas-de-que-la-vacuna-para-covid-19-cause-trombos

Como dicen ahora en twitter: todo en orden.

O su versión futbolera: todo OK, José Luis.

Un millón de vacunas de AstraZeneca acaba de llegar a España:

https://www.lasexta.com/noticias/nacional/sanidad-reparte-mas-millon-dosis-astrazeneca-ccaa_202104026066f92835c2440001be9e71.html

España con sus orejeras puestas sobre este tema. España que no toma decisiones sino que mira a la EMA (cuánto me alegro ahora de que no fuera designada Málaga para albergar dicho organismo, los cínicos no son bienvenidos) para que las tome. Incluso cuando la todopoderosa Alemania ha actuado de manera contundente. Y los holandeses. Y los nórdicos, que ya lo habían hecho hace varias semanas. España, no. España reparte AstraZeneca a troche y moche, repite los mantras ya conocidos y que no solo se han usado para la vacunación de AstraZeneca y aurrera bolie que, en este caso, por desgracia, también significará más muertes.

Pero no me gustaría terminar un artículo tan largo con una mentira. Las vacunas salvan vidas. No soy ningún antivacunas porque entiendo perfectamente que muy bien podría estar muerto si nunca me hubieran puesto ninguna. De hecho, si fuera antivacunas no habría ido a ponerme esta vacuna puesto que era y es voluntario hacerlo. Por tanto, y para decir la verdad que es de lo que va todo esto y lo que no está haciendo la Administración, no habrá más muertes por ese millón de vacunas de AstraZeneca que se va a inocular en los próximos días en España. Va a haber menos muertes porque de ese millón habría quien moriría de covid19 y no va a morir por estar vacunado (en el caso en el que por una parte la vacuna funcione correctamente – ha habido dudas también sobre esto- y por otra no se pare su administración si al final la resolución centroeuropea y norteeuropea se impone en toda la UE, cosa que no es descartable). Pero también quien va a recibir esa vacuna, va a morir y no habría muerto de haber sido infectado/a por covid (al igual que no han muerto tres millones doscientos mil personas en España y sí lo han hecho, oficialmente, 75000 que, casi con toda probabilidad son más bien más de cien mil). ¿Es mejor salvar mil vidas que una? En principio, sí. Pero lo cierto es que esas mil personas podrían hacer lo posible para evitar el covid y esa persona que va a recibir esta vacuna no va a poder hacer nada una vez que reaccione, como se ha relatado aquí, dentro de su organismo. Y, en cualquier caso, todas esas personas que van a recibir la vacuna de AstraZeneca en los próximos días tienen derecho a que las administraciones les informen de todo cuanto puede ocurrir, que no les engañen, que no les oculten lo que les están ocultando y, como en el caso alemán, quien después de eso quiere recibir AstraZeneca, que la reciba.

Por último, olvidé algunos casos patrios, tras vacunación con AstraZeneca, que no han acabado en muerte, pero que sin duda merecen ser señalados:

https://www.diariodecadiz.es/noticias-provincia-cadiz/Ingresan-policia-nacional-Jerez-AstraZeneca_0_1556846654.html

https://www.portaldecadiz.com/cadiz-capital/59589-dos-policias-nacionales-de-cadiz-vacunados-con-astrazeneca-presentan-trastornos-circulatorios

https://www.lasprovincias.es/comunitat/ingresan-policia-valencia-20210317113215-nt.html

La vacuna de Astrazeneca, la propaganda de guerra y la perfección de Alemania

Vaya por delante, porque estos tiempos de brochagordismo así lo obligan, que no soy antivacunas. Tengo puestas todas las vacunas que tenía que ponerme y alguna más por viajes de placer a ciertos países. Por tanto, no estoy contra las vacunas. Repito: no estoy contra las vacunas. Pero no estar contra las vacunas no implica no levantar la mano ante las decenas de casos de trombos provocados por la vacuna Astrazeneca.

Sí, provocados porque no necesito ser científico ni yo ni nadie para comprender que todas esas personas, muchas en la veintena o la treintena, que han sufrido trombos tras recibir la vacuna los han sufrido POR recibir la vacuna. Que la EMA diga que no ve causalidad cuando es tan evidente el tema solo habla del grado de cinismo y de mentira en el que vivimos.

Llevo muy mal que me mientan. Llevo muy mal que me mientan y llevo peor que lo haga un gobierno o un organismo público. Perdono la mentira de un amigo o de una pareja, pero no perdono a quien conspira para engañar a la ciudadanía. Y menos aun cuando mi salud depende de ello.

Recibí la vacuna de Astrazeneca hace casi un mes. Estuve malísimo durante unas cuantas horas y mal un par de días. Previamente, no se nos había dicho que ese pudiera ser el caso. Yo estaba advertido por amigos que ya la habían recibido. Lo pasé como pude y sin más. No es ese el problema. El problema es que varios días después aparecen casos de noticias de trombos en vacunados por Astrazeneca. Algunos habían sucedido antes de mi primera dosis, pero yo no lo sabía. Suelo estar informado, pero eran casos que habían sucedido en Italia o en Europa Central y yo no estaba informado. En cualquier caso, a partir de mediados de marzo se destapan los casos en Austria, Dinamarca, Suecia, Noruega, Italia, Francia… Son muy pocos en relación al número de vacunas puestas, pero son personas que han muerto por recibir la vacuna y, evidentemente, al no ser cobayas – quiero pensar- hay que investigar por qué han muerto. Hay que ver quién puede morir. Si hay un patrón común. Algo serio. No hablamos de pobres ratoncitos. Hablamos de personas. Gente con una vida, una pareja tal vez, familia, hijos, amigos… Hablamos de dramas tremendos. Si es que a alguien le importa alguna puñetera cosa en este amago de Apocalipsis, que yo creo que sí, que aún hay gente a quien le importa otra gente. En cualquier caso, se paralizó la vacunación de Astrazeneca entre aspavientos, griterío y ropa arrancada por los fariseos.

Dicen: “¿cómo va a pararse la vacunación por un caso entre trescientos mil?” “Los beneficios son mucho mayores que los riesgos”. “Están haciendo una guerra sucia a Astrazeneca”. “Eso pasa con todos los medicamentos”. Etcétera.

Ya había sucedido el caso de la muerte de la profesora de Marbella cuya autopsia dictaminó que nada tenía que ver su caso con Astrazeneca. Esta profesora, Pilar González Bres, sintió un dolor de cabeza muy intenso varias horas después de que se le administrara la vacuna de Astrazeneca y pasó días con ese dolor intenso, acudió dos veces a Urgencias y finalmente fue ingresada y murió de un derrema cerebral masivo.

No sé si minutos después de la autopsia u horas después (entiendo que en una autopsia no solo es importante lo que ven los forenses sino también los análisis que se hagan, que pueden tardar días), apareció el Consejero de Salud y Familias de Andalucía, ínclito señor Aguirre, para decir que “nada había tenido que ver la vacuna de Astrazeneca con la muerte de Pilar González porque ha muerto de un aneurisma cerebral”. Así que la vacuna nada tenía que ver, según el consejero, aunque cualquiera a quien le digan que una mujer de 43 años recibe una vacuna, empieza a sentirse mal y no deja de sentirse mal hasta que muere, podría concluir que la vacuna tuvo mucho que ver en esa muerte, máxime cuando habían aparecido ya casos de mujeres jóvenes en Noruega, Dinamarca y Austria que habían muerto de trombosis días después de recibir la vacuna de Astrazeneca.

Hubo también otra muerte de una docente en Asturias, pero el caso se difuminó entre una prensa absolutamente entregada a la propaganda de guerra: sí, estamos en guerra contra el virus, yo el primero, pero señores y señoras de la prensa, no hay nada más importante que decir la verdad, investigarla, desafiar las verdades impuestas y, en este caso, eso no le dará al enemigo ningún dato para invadir sino que hará que la ciudadanía sintamos que no nos están mintiendo.

Pero entonces, después de unos días en los que supuestamente se estaba investigando sobre la vacuna y las decenas de casos de trombosis (algunas mortales y otras no) ocurridas entre los vacunados europeos, dice la EMA que no pasa absolutamente nada, que la vacuna es segura aunque, eso sí, no pueden descartar que los trombos sean debidos a la vacuna. Tócate el mondongo.

O sea, que es super segura, pero que igual los muertos y los ingresados por trombosis sí que ha sido por la vacuna. ¿De verdad quieren contar esto y que nos lo traguemos?

Pues tragado estaba y viendo las noticias de Telecinco el pasado 30 de marzo me encontraba – lo más parecido al NODO, vivan las vacunas incluida las de Astrazeneca, qué nos importa a nosotros unos cuantos muertos si se trata de recuperar nuestra vida anterior- cuando al final del reportaje de Alicia en el país de las vacunas (incluida y mencionada Astrazeneca, por supuesto) dicen, en dieciocho segundos y tras dos minutos de reportaje: “En Alemania, por cierto, van a dejar de utilizar las vacunas de Astrazeneca en menores de 60 años en Berlín y en Munich. Las autoridades sanitarias quieren esperar a los resultados de los estudios médicos tras detectarse 30 casos de trombos en el cerebro, nueve de los cuales resultaron mortales”. Y de ahí pasa a las vacaciones de semana santa y los franceses.

Al día siguiente, ya no es solo Berlín y Munich sino toda Alemania la que deja de administrar Astrazeneca:

https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/salud/2021/03/30/606309d4fc6c83d9528b45a1.html

¿Qué ha hecho Alemania? Lo que debería hacer cualquier país civilizado que se quiera considerar como tal: no administrar una vacuna de manera general que puede matar o causar graves problemas de salud a algunos vacunados y ofrecer otra alternativa de vacunación a quienes ya hayan recibido la primera dosis de Astrazeneca, al mismo tiempo que se permite la vacunación con Astrazeneca de cualquiera que, entendiendo los riesgos que se corren – que estadísticamente son muy pocos, pero que poco importa la estadística a quien sí le ocurre-, quiere ser vacunado ya. Perfecto. No se puede hacer mejor.

Pero no vivo en Alemania. Si viviera en Alemania, estaría muy contento con la presidenta (persona a la que no he tragado nunca por lo que me parece sorprendente que termine alabándola de este modo), pero vivo en España y en España, como en otros países de Europa, se han puesto las orejeras, han debido de pensar que Alemania es un país atrasado y, vía EMA, asegura nuestra ministra Darias que Astrazeneca es segura, que no provoca trombos y que el espectáculo no solo debe continuar sino que debe ser más rápido.

Lo normal es que los trombos se sigan produciendo. En Alemania, por nueve muertos se ha parado la vacuna. En España, ha habido casos de trombos en un policía de Cádiz:

https://www.lavozdigital.es/cadiz/provincia/lvdi-policias-cadiz-trastornos-circulatorios-tras-vacunados-astrazeneca-202103171832_noticia.html

Además, casos de trombos y de encefalitis en agentes de Valencia:

https://www.lasprovincias.es/comunitat/ingresan-policia-valencia-20210317113215-nt.html

Este es el caso del que no supe más de la mujer asturiana:

https://www.antena3.com/noticias/sociedad/investigan-muerte-mujer-40-anos-asturias-que-recibio-dias-antes-vacuna-astrazeneca_202103196054f9d5c7f10d000104ba66.html

Respecto a lo que está pasando en Europa y que apenas se comenta en el NODO español (TVE1, Antena3, Telecinco, eso en televisión, pero está la radio y la prensa escrita, excepción hago con el matinal de Canal Sur que sí da información real con casos reales y con tertulianos que no son robots):

https://es.euronews.com/2021/03/15/astrazeneca-en-el-ojo-de-la-tormenta

Hace una hora, el Financial Times ha publicado que siete personas han muerto tras recibir Astrazeneca en Reino Unido:

https://www.ft.com/content/2e52a5b0-29b9-4c7e-8cfb-97bf8edea865

Ojalá España tome la misma determinación que Alemania. Ojalá no haya nunca más propaganda de guerra. Ojalá el resto de vacunas sean efectivas y seguras y termine esta pesadilla en forma de pandemia y ojalá se pueda salvar la vida no solo de quien va a morir de coronavirus sino también a quien puede morir por recibir la vacuna para evitarlo.

Sanidad Pública en España: historia de un horror

Crecí oyendo que la Sanidad Pública en España era maravillosa y que teníamos los mejores médicos del mundo. Si bien tengo pocas o ninguna duda de la calidad de los profesionales de la Sanidad Pública, tengo también pocas dudas de que la Sanidad Pública ahora mismo agoniza mientras todos miramos como si poco o nada tuviera que ver con nosotros.

El otro día me llamaban para darme cita para una analítica. Era 25 de marzo. La mujer al otro lado del teléfono carraspeó ligeramente: “va a tener que ser un poco tarde, pero es que es la primera fecha disponible”. Esperé adivinando cuánto de tarde sería. “El 18 de mayo”. Una analítica. Casi dos meses. En principio, no tengo nada grave, solo controlarme los malditos triglicéridos que se me disparan como champán en un podio de carreras a poco que me descuide. ¿Pero y si lo tuviera? ¿Y quien sí lo tiene?

Me cuentan amigos que les están dando citas para especialistas para tres meses. O para más. Gente que tiene algo medianamente importante o que podría tener algo mortal si no se detecta a tiempo. Semanas, meses, ya mismo llegaremos a años. ¿De qué vale que los médicos sean muy buenos si no te van a ver? Podrían ser todos el Doctor House con un nivel de implicación como el de Camacho cuando era seleccionador que poco te va a importar si para cuando sea la cita estás ya criando malvas o siendo el resultado de un cenicero en una noche de póker.

¿Qué está haciendo la gente? Tener seguro privado. Evitar ese horror. Pagar aparte (porque la Sanidad Pública sí la pagamos, vía impuestos) por su sanidad y empezar, los que menos virtud y humanidad tienen, a mirar con recelo que exista siquiera una sanidad pública. En cualquier caso, piensan, que sea como en Estados Unidos. Y si eres pobre, pues muérete de cáncer porque, total, si ni siquiera has sido lo suficientemente decente como para tener seguro privado, ¿acaso mereces vivir? Eugenesia. Ni más ni menos. Y que la pinten como quieran y la disfracen de lagarterana si les parece, pero pura eugenesia, en este caso, claramente capitalista.

Cuando vino el covid19 y nos metimos en casa parapetados bajo siete cerraduras, salíamos a las ocho a aplaudir a los sanitarios porque en el fondo teníamos un sentimiento de culpa que nos embargaba: nosotros refugiados y ellos y ellas atendiendo a los enfermos de covid a veces con bolsas de basura como toda protección contra el virus (o lo que es lo mismo, sin protección alguna contra el virus). Más de sesenta sanitarios de este país murieron por hacer su trabajo. De vergüenza. No querían ser héroes ni probablemente lo sean, pero si quien tiene que velar por la salud pública desde un puesto político relevante hiciese su trabajo con la décima parte de esa dignidad, todo sería muy distinto.

Por razones que no vienen al caso, voy, como acompañante, a consultas privadas. La doctora de digestivo, antes de decir buenos días, ya tiene a mi acompañante tendida sobre la camilla y le está haciendo una ecografía. ¿Cuántas semanas hacen falta o cuántos meses para que te hagan una ecografía en la Sanidad Pública? ¿A quién hay que rogarle o ante quién hay que ponerse de rodillas para que te hagan una prueba en la Sanidad Pública?

Esto es Andalucía, España (no dudo que la situación en otras comunidades autónomas sea idéntica por eso he dudado en hablar de la Sanidad en Andalucía o en España, pero creo tener la certeza de que es bastante parecido todo en todas partes ). ¿De verdad que tienen que pasar semanas o meses para que te hagan una ecografía? ¿De verdad que el hecho de que te hagan un TAC hay que encuadrarlo en la misma categoría de que te toque la bonoloto?

Hay quien dice: “vete por Urgencias que ahí te lo hacen todo”. No es lo que me cuenta una amiga, batallando cómo está con un dolor en su costado (no muscular ni óseo) y que tiene que dar explicaciones en Urgencias por ir allí cuando el MIR de segundo año de turno considera, como ha considerado hoy, que Urgencias está para la vida o muerte. ¿Qué haces tú o hace usted, licenciado, doctor o casi doctor, cuando tiene un dolor que le contrae y que lleva ahí, presente o latente, varios meses? ¿Qué hace si nadie se lo explica y, mucho menos, nadie le trata? ¿Si tiene que pelearse para que le manden al especialista? ¿Si le dan cita para el especialista para dentro de tres meses? ¿Dónde mete su dolor o tu dolor, jovencito, señor doctor?

En esa clínica privada de digestivo en el que soy acompañante de una paciente, hay, mínimo, tres máquinas que realizan ecografías, probablemente haya varias más, pero hablo de las consultas en las que he estado o, más bien, estuve puesto que hace un año que no entro y espero fuera de la clínica.

Si tenemos que esperar meses para hacernos pruebas, no hay que ser Einstein para entender que faltan máquinas y faltan personas que las manejen. ¿Cuánto dinero hace falta para arreglar eso? ¿Para ir con un dolor al médico y salir con una ecografía, un TAC o las pruebas que sean necesarias? ¿Con mil millones de euros habría? ¿Dos mil millones de euros? ¿Tres mil millones de euros? Peccata minuta para el presupuesto del estado español. Que no nos hagan creer que la situación es inevitable y que esto es todo lo que se puede conseguir porque es mentira.

En 2019, el estado español ingresó cuatrocientos ochenta y siete mil millones de euros. ¿De verdad no hay dinero para solucionar este tema que es, nunca mejor dicho, vital?

Igual de vital que las listas de espera para una operación. Hay gente a la que llaman para operarse cuando ya ha muerto. De lo que iban a operarle o de otra cosa, pero fallecida. Es una vergüenza.

Los patriotas solo quieren ondear la bandera. Celebrar que Rafa Nadal gane un título como si en ello les fuera algo más que la más absoluta nada. No entienden que el único patriotismo que merecería la pena es uno en el que el estado se preocupa seriamente por la salud de cada ciudadano y de cada ciudadana. Y lo demás es confeti para neandertales.

Ahora nos toca a todos y todas cambiar esto. Salir a la calle para meterle a quienes nos gobiernan la idea de que dejarán sus puestos si todo sigue así. Ser lo suficientemente inteligentes como para señalar a cualquier gestor público que ande gastando cientos de millones en cosas superfluas cuando se tardan meses en ser atendido debidamente en lo más importante que puedes ser atendido: tu salud.

Y si no hacemos eso ahora, lo pagaremos con nuestra vida más adelante o lo pagarán con sus vidas gente a la que queremos. Y de eso no es que nos sintamos o no culpables: es que lo seremos.

El covid ama a los políticos imbéciles

Ahora que llevamos un año de convivencia, empiezo a conocer un poco al covid y puedo decir, sin temor a equivocarme, que si algo le gusta al covid es un político imbécil. Uno de esos analfabetos que pensaron buena idea gobernar a un colectivo, a veces tan enorme como el de los ciudadanos de Estados Unidos o de Brasil. Otra veces, un colectivo más modesto como podría ser la Comunidad de Madrid, pero ya sabemos los que lo sufrimos, que en España, para nuestra gran desgracia, solo importa Madrid y que gobernar Madrid es mucho más que gobernar una comunidad que no llega a los siete millones de habitantes. ¿Madrileñofobia? Sí, pero solo a los madrileños cretinos, no a todos.
Bolsonaro, presidente de Brasil donde la cifra de muertos por covid diaria es de casi dos mil, dice que basta de lloriquear por el covid. Que hay que seguir adelante. ¿Pero cómo pudieron votar a semejante neandertal casi cincuenta millones de brasileños? Casi cincuenta millones de brasileños que regalaron varios años de inmunda caspa ultraderechista a más de 150 millones de brasileños que no le votaron.
Mientras tanto, en España tenemos nuestra propia Bolsonaro. Se llama Isabel Díaz Ayuso y ha hecho todo lo posible para obviar el covid mientras salva la economía, según ella y sus palmeros. Desde luego, la economía de los dueños de las discotecas madrileñas a las que los jóvenes franceses se acercan, avión mediante, sí que la está salvando. Nosotros no podemos ni cruzar a otra provincia, pero si eres de, pongamos, Nantes y te apetece irte unos días a Madrid de farra, no problem at all. Dice Díaz Ayuso que “los turistas vienen a invertir”. No, señora Palurda, presidenta del Centrísimo Trono de la Sagradísima Patria Española, los turistas no vienen a invertir. Gastar dinero no es invertir. Si algún día IDA se cae encima de un libro y lo encuentra abierto se va a llevar un disgusto si le traicionan sus ojos leyendo un renglón.
Su segundo de a bordo, señor Aguado, dijo que no pasaba nada porque la gente estuviera en la calle durante el puente de diciembre porque, según los expertos, el covid se pega más en casa, así que casi mejor que la gente estuviera en la calle. Me imagino al covid escalando por la fachada de un bloque y metiéndose dentro de los pisos y, al no encontrar a nadie en quien meterse, quedar desolado y morir. O tal vez no. Tal vez no funcione así y eran esas gentes que atestaban las calles las que llevaban el covid a sus casas y, evidentemente, ahí contagiaban a sus familiares.
En Andalucía, tenemos a nuestro niño de comunión repentinamente crecido que gimotea o sonríe depende del segundo que hayan decidido sus asesores. Juanma Moreno aprendió o acuñó la expresión que más le gusta que es la de “abrir el grifo o cerrar el grifo”. Hace tan bien esto de abrir y cerrar el grifo que en este mes de febrero han muerto más de 2000 andaluces, casi la cuarta parta de toda la pandemia en 28 días y casi un año después de que empezara. Todo bien.
Tenemos también el caso de Pedro Sánchez. El hombre salía en marzo y abril de 2020 tanto por televisión que parecía que quien presentaba el Telediario era él. La oposición derechista y ultraderechista le decía que estaba en “Aló, Presidente”, el programa de Hugo Chaves en la televisión venezolana. Ciertamente, a Pedro le daba por divagar cosa mala y aquello era interminable. Pero al menos parecía que le importaba el asunto. Que se estaba ocupando. Era la peor crisis que había sufrido España desde la Guerra Civil. En fin, lo de la crisis-timo 2008-2013 era una broma en comparación porque esto no solo era la ruina sino la muerte. Pues bien, parece ser que el hombre se aburrió del tema de la tele y no solo no sale ni para decir buenos días sino que en su twitter es raro ver alguna alusión al covid y casi se diría que vive feliz sin tener que ocuparse de estos asuntos tan desagradables. Deja en su puesto a ese Oráculo de Delfos que es Fernando Simón, manda a Catalunya al Ministro de Sanidad (siempre ha sido un ministerio poco importante, decían) y no se mete en el tema covid. Eso será del Ministerio de Sanidad o de las comunidades autónomas. Nada que ver con él, que solo es el presidente del gobierno. Es como Franco que, aseguraba, no se metía en política.
Y así es feliz el covid.

Reduction ad Hitlerum, la Ley de Godwin y los cientos de muertos de covid diarios

Se entiende por Reductio ad Hitlerum un tipo de falacia por la cual se intenta desacreditar cualquier cosa si era algo que también Hitler hacía. Por ejemplo, ser vegetariano, tratar bien a los perros, oír la música de Wagner, etc.

Se acepta que es falaz considerar algo esencialmente malo porque lo hiciera Hitler. En todo caso, será malo lo que el genocida hiciera de malo, esto es, provocar una guerra mundial, mandar a millones de personas a la cámara de gas, acabar con cualquier atisbo de libertad en Alemania y los territorios ocupados, etc.

Otra gente piensa que reductio ad Hitlerum se refiere a que en una conversación en tanto que se alarga, se tiende a hacer comparaciones con Hitler o con el nazismo. Pero esta no es la reductio ad Hitlerum sino la Ley de Godwin. Veamos qué dice la Ley de Godwin:

“A medida que una discusión se alarga, la probabilidad de que aparezca una comparación en la que se mencione a Hitler o a los nazis tiende a uno”.

La veo muy real. Y si es en un homenaje a la División Azul en pleno centro de Madrid, lo veo clarinete. Después de todo, ¿para qué fue la División Azul a Rusia sino para luchar al lado y bajo las órdenes de Hitler?

En cualquier caso, me desvío. Todo esto iba de cómo se tiende a comparar todo con Hitler y con el nazismo. Y eso es lo que yo voy a hacer. Pero como mi blog ya solo habla de coronavirus, tendré que usar el coronavirus para hacerlo. Y es que he terminado de ver el Informativo de Telecinco de hoy 22 de febrero de 2021 y me he dicho: ¿habrá muerto hoy alguien de coronavirus en España? Porque esta gente no lo ha dicho. Y si lo ha dicho, estaría yo llevando los platos de la cena a la cocina y en ese ínterin de 30 segundos igual lo han soltado para a continuación contar cualquier noticia chorra con la que sacar el champán, algo del tipo “no sé quién ha superado el coronavirus” algo de lo que yo me alegro mucho, pero cuando mueren cientos y cientos me parece sorprendente que el mismo tiempo que ocupa esa noticia, la ocupe algo del tipo “eh, eh, que hay alguien que ha superado el virus”. “Ah, bueno, me quedo más tranquilo entonces”.

En fin, me da a mí que esta gente de Telecinco con la que intento evitar al inefable Vicente Vallés, no ha dicho, como no ha dicho muchísimas noches, cuánta gente ha muerto hoy en España de coronavirus. Y resulta que han sido 535 personas. No digo 53. No digo 35. No digo 353. No. Digo 535 personas. Divididas por 192, me sale 2,78 veces las víctimas del 11M. Ni mencionarlo. Ni una palabra. Total, hay gente que quema contenedores. Hay gente que se vuelve a ver después de no sé cuánto tiempo. Hay no sé qué de la Semana Santa de Sevilla. ¿Le puede importar a alguien que hayan muerto 535 personas en España hoy? Nah.

Y aquí viene la comparación con Hitler y el nazismo:

Muchas veces, tras ver una película o un documental o leer un libro sobre el Holocausto, nos hemos preguntado: ¿pero cómo no le importaba a nadie lo que estaba pasando con los judíos en Alemania y en los territorios ocupados por los nazis? Ni lo que les pasaba a los comunistas ni a los gitanos ni a los Testigos de Jehová. Los estaban exterminando y parecía que no le importaba a absolutamente nadie, Iglesia Católica incluida.

Hasta nos habremos llevado las manos a la cabeza porque sucediera así. Se supo después que todos los estados implicados en la Segunda Guerra Mundial sabían, detalle más, detalle menos, lo que estaba pasando con los judíos y resto de grupos señalados para el exterminio. Y, por supuesto y casi mejor que nadie, la Iglesia Católica. No hicieron nada. Desde 1940 podían los británicos entrar por el aire en Alemania para bombardear sus ciudades, pero fíjate qué cosas que no pudieron ni ellos ni los estadounidenses ni tampoco luego los soviéticos bombardear vías de tren o comunicaciones esenciales para llevar a cabo el Holocausto. Tenían sus temas. Tenían sus prioridades y los judíos y demás presos en campos de trabajo/exterminio no estaban, desde luego, en la parte alta de la lista.

En resumen: los judíos murieron por millones y los demás grupos que he mencionado en número de decenas de miles o cientos de miles. Luego ya sí, luego ya fue el momento de rasgarse las vestiduras y de culpar a los nazis de todo aquel horror. Sin duda, fueron los nazis los culpables de aquel horror, pero había también un culpable, no uno que hubiera decidido el exterminio ni uno que lo hubiera llevado a cabo, pero sí uno que pudo, si bien no evitarlo, al menos, dificultarlo. Y esos eran los aliados. Los que miraron para otro lado. Los que sabían lo que estaba pasando.

¿Quiénes son los nazis y quiénes los aliados en esta historia del covid19 en España? Bueno, sabemos que los judíos/víctimas son esas personas que están muriendo a cientos cada día. Que cada uno realice su propia asignación de personajes. A mí lo que me escalofría es que está muriendo la gente en masa y a nadie parece importarle mucho.

En este artículo de hoy se explica bastante bien el grado de ignominia:

https://www.huffingtonpost.es/entry/la-radio-francesa-alucina-con-madrid-y-describe-en-dos-palabras-todo-lo-que-esta-pasando_es_60338933c5b66dfc101fef54

En una plaza con las tapitas y un poco más allá la gente con los tubos metidos. Así estamos.

¿Que nadie fue a ayudar a los judíos en el Holocausto? ¡Pero si estos cabrones están tomando cañas cuando en este caso hasta ellos podrían ser los que cayeran en unas semanas o unos meses! ¿Cómo queremos que hubieran ayudado a las víctimas de un régimen de un país extranjero si estos no son capaces ni de preocuparse cinco minutos por los cientos que mueren a unos metros de ellos?

Pues sí, otro día más sintiendo pena por este ser humano. Damos mucho asco. Me meteré para que nadie se sienta ofendido. Más, digo. Un asco atroz. Por pasar del asunto Shoah como si fuera una broma de mal gusto y por pasar de lo que está pasando cada día en España. Comparado con eso, un contenedor quemado es como una ola en el Océano Atlántico. Nada.

Afirmativistas del mundo: uníos.

No es que valga para mucho. La partida se está jugando y nadie nos ha dado una puñetera vela en este entierro. Y eso que los entierros se cuentan por millones ya.


Los afirmativistas somos los tontos de esta historia. Los asustados. Los que han dejado de vivir. Los que llevaríamos a la ruina al país si nuestros queridos dirigentes nos hicieran caso. Si hicieran como si les importaran los muertos. Si se comportaran como si ellos también pudieran morir. Y lo mismo pasa con La Gran Masa. Y qué decir de esos etíopes tras gran sequía que son nuestros hosteleros. Pobrecitos. Les veo y lloro de la pena.


Pero nadie nos hará ni puto caso. Por eso no hay ni que preocuparse. Hubo un momento en marzo de 2020 en el que el gobierno de España tuvo un desliz. Tuvo miedo. Les llegaba un virus del que habían dicho que era una mierdecilla con la que solo tendrían que lidiar ancianos e inmunodeprimidos (lo cual era genial si no querías a ningún anciano ni a ningún inmunodeprimido, que era entonces mi caso ni, por supuesto, si eras uno de ellos) y resulta que el virus empezó a colapsar los hospitales. Habían dicho que tendríamos unos pocos casos y teníamos ya miles para cuando quisieron darse cuenta. Así que como no sabían qué hacer, hicieron lo mismo que habían visto hacer a China e Italia y cerraron todo a cal y canto. Mentira también. Solo se cerró todo a cal y canto la semana antes de la semana santa y durante dicha semana. El resto del tiempo, había millones de personas usando trenes, metros, autobuses y, en general, una buena cantidad de sitios en los que poder meterse el virus en el cuerpo, máxime cuando ese Oráculo de Delfos averiado que responde por Fernando Simón había dicho ya que la mascarilla no valía para nada. Se había reído de quienes la usábamos. Él y la delegada de la OMS en España. Dos prendas de la naturaleza. Si Fleming salvó millones de vidas y las sigue salvando décadas después de morir, podríamos decir que entre estos dos se han cargado a miles con sus ridículas proclamas. Con sus mejores intenciones, por supuesto.


Porque lo contrario a los negacionistas no son Fernando Simón, Pedro Sánchez o Moreno Bonilla. En absoluto. Lo contrario a los negacionistas somos los afirmativistas, los que no solo afirmamos que existe un virus conocido como covid19 que es potencialmente mortal sino que actuamos como si lo fuera y nos gustaría que nuestros queridos gobernantes actuaran igual.


No va a pasar. Seguirán intentando hacer como si el emperador no fuera desnudo y no hubieran muerto casi mil personas en Andalucía esta semana y varios miles en España durante esa misma semana y muchos más miles durante este mes.


Es curioso cómo son las cosas. Cuando empezó todo este horror, estábamos tan al tanto de los muertos y contagiados como si hubiera ocurrido en nuestras familias. Ahora hay días que debo investigar para saber cuál es “la cuenta del carnicero” que decían en aquella película basada en el magnífico libro “And the band played on” de Randy Shilts, libro sobre el comienzo de la pandemia del sida del que tanto me he acordado estos meses.


Hay que vivir. Orondos y sesentones jueces que no durarían ni un asalto con el coronavirus (al menos esos son las apuestas, también hay quien lo pasa con 90 años y está ahora jugando al dominó, cosas extrañas de este virus) se ríen de las magras medidas de seguridad que nuestros políticos llevan a cabo a regañadientes y las tumban por ser propias de la Edad Media. No dicen nada sobre si ellos también son gentes propias de ese tiempo.


El gobierno de España pasa de poner un toque de queda más temprano. Los de las autonomías pasan de cerrar centros educativos aunque sea la fiesta del covid en el municipio. El covid no se pega en ninguna parte: ni en los colegios, ni en los bares, ni en los teatros. De hecho, dicen los neandertales políticos de cualquier administración que el covid se pega en las casas, sobre todo. ¡Pues claro que se pega en las casas que es donde más tiempo se comparte espacio sin mascarilla, cenutrios! ¿Pero quién carajo lo lleva a casa? ¿El puto Ratoncito Pérez? ¿Spiderman subiendo por las puñetera paredes del bloque?

Sí, el asunto pone de mala leche a cualquiera que tenga un poco de empatía. Por eso, casi es mejor dejarlo estar. Yo intento no ocuparme del asunto mucho tiempo al día. Ya me he peleado con demasiada gente tanto presencial como virtualmente. El tema es, más bien, intentar sobrevivir sin dejarse seducir por la locura.


Afirmativistas, no tengo vocación de mártir. Cada día, me veo obligado a mezclarme con decenas de extraños en una sala. Me dicen que es imposible contagiarme así. Por si acaso, paso todo el tiempo que puedo junto a la ventana abierta. Con una mascarilla FPP2 bien colocada. Usando hidrogel. Cruzando los dedos.


La batalla está perdida. Si las vacunas funcionan, podremos pasar página en algún momento, dentro de unos meses, un año o dos. Todavía quedan por morir varios miles más, eso sí. Podrían ser menos, pero como decía Evaristo “la bolsa de Nueva York/ controla este mogollón”.

Al principio, pasaremos página como si la página fuera de cemento. Si tenemos suerte, dentro de un tiempo ahora equis, las pasaremos como las páginas de esas biblias tan finas como papel de fumar. Será también un error. No recordar lo que ha pasado. No recordar el desastre. Esta agonía. Pero conozco demasiado bien a la Gran Masa para saber que no solo lo olvidarán entonces sino que les importa una reverenda mierda a día de hoy, 16 de febrero de 2021. Pero no escribo para ellos. Escribo para ti, afirmativista que eres como yo. Tonto que eres como yo. Enemigo de la economía que eres como yo. Unámonos aunque solo sea para mandar a la mierda a los negacionistas primero, pero, sobre todo, a los coexistencistas (palabro recién nacido), esos que abren y cierran el grifo y gimotean entre medias, un Moreno Bonilla que llora entre líneas con la misma credibilidad con la que habríamos visto espantados como el papel de Tom Hanks en Philadelphia lo hubiera interpretado Steven Seagal.


Afirmativistas del mundo: el tiempo nos juzgará y quedaremos mejor que Fidel y mucho mejor que todos aquellos que sobre el covid se rieron primero, se rasgaron las vestiduras después y se adaptaron como ratas a lo que hubiera y nos obligaron al resto a hacer lo mismo. Darwinismo covidiano, nada nuevo bajo el sol. Esto es para listos, niño, que dicen los profetas de la Gran Masa.
Y nosotros, los afirmativistas, los que quisiéramos que nos ocupáramos del covid como quien se ocupa de un asesino y que se respetara y velara a los muertos como personas y que nos espantara la muerte masiva y lucháramos contra ella con todo lo que tuviéramos de inteligencia, esos, yo y tanta gente que piensa así, somos los tontos.

Darwinismo y Covid19 en España

Que sobreviva el más fuerte. Que quede quien mejor se adapte al medio. Que quien resulte infectado, rece si es creyente o haga yoga o cruce los dedos si, como yo, no lo es. O se concentre todo lo que pueda en pedir a su cuerpo que sea lo suficientemente inteligente para no dejarse engañar por el covid. Porque si mueren 500 personas cada día (a veces más) en España y miles en el mundo es porque cura no hay. Al menos, una cura que pueda ser usada para la plebe. Hay quien tiene más suerte, pero no todos podemos ser presidente de los Estados Unidos.

Que nadie piense que nuestros políticos intentarán salvarnos. No. Lo hará el azar o lo harán los médicos que, a falta de un remedio en forma de medicina, hacen cuanto pueden para evitar más muertes. Más no pueden hacer. Los milagros, en Lourdes. Para quien los crea, claro.

Los políticos no intentarán salvarnos. No lo hará ese político conservador, patriota, más de derechas que Bernabeu. Ni lo hará ese político independentista de izquierdas, más rojo que el círculo de la bandera de Japón y menos español que aquel árbitro, Al-Ghandour. Y, por supuesto, no lo hará ninguna entre medias. No significa eso que todos sean iguales. Ni siquiera dentro de los partidos lo son. No puede ser considerado del mismo modo Feijoo que Díaz Ayuso. Pero, en el fondo, todos están de acuerdo: confinamientos domiciliarios, no. Centros educativos cerrados, en absoluto. Toque de queda antes… igual te pongo una horita antes, pero vaya, porque me coges en un día generoso.

No somos nosotros los que tendríamos que pedir nada a los políticos. Son ellos los que tendrían que hacer de salvarnos su objetivo número uno. No deberían ocuparse de prácticamente nada más hasta que dejen de morir día tras día el triple de personas que murieron el 11M. Cada día, tres o cuatro once emes.

Evidentemente, no están solos en este tema de normalizar la muerte diaria de cientos de personas. Hay millones de compatriotas en el ajo. Gente que no ha leído ni el Pronto (aunque también los hay cultivados, menos, pero haylos) que repiten sin cesar dos estupideces verdaderamente notables:

  1. “Hay que vivir”. Normalmente dicha con un deje alegre, como si los demás no quisiéramos vivir y nos empeñáramos en refugiarnos de un mal inexistente o hubiésemos suspendido nuestra vida por mero capricho. Cómo me gustaría que alguno de estos pudiera hablar conmigo cuando están a punto de ponerle los tubos. Cómo me gustaría preguntarle: “¿hay que vivir o hay que morir?”.

2. “No se puede caer la economía porque si no morimos de covid, moriremos de hambre”. Esto es una falacia de libro y una falsedad manifiesta. Morir de hambre es hasta raro para países muchísimo más pobres que España y es una realidad, terrible realidad, en unos pocos países del mundo y, normalmente, tras sequías o guerras o desgracias tremendas. Cuando dicen que moriríamos de hambre se refieren a que ellos podrían ganar un 20 o 30 por ciento menos de lo que ganan. Se refieren a que sus pisos podrían caer de precio. Se refieren también, ciertamente es así, a que el paro aumentaría con el dinero público correspondiente a subsidios de desempleo.

Sí, eso es lo que pasa cuando ocurre una tragedia. Cuando hay una guerra civil, la economía se hunde. El país se desangra. No es precisamente España un país en el que eso no se sepa o no se haya vivido. ¿Pero qué hacemos? ¿Hacemos como que no hay guerra? ¿Hacemos como que no nos está ocurriendo esta desgracia?

Pues eso hacemos.

Cuando estábamos todos metidos en casa (excepto quien tuviera que trabajar fuera, que también había millones), la desgracia era evidente. La teníamos tan presente que nos impedía salir a la calle. No porque nos atormentara la pena por tantísimas muertes (que a poca gente le atormentaba de verdad) sino porque estaba prohibido. Ibas a comprar todo lo rápido y seguro que fuera posible y a casa. Todo el día en casa para rumiar la desgracia. Todos los días sabiendo cuántos muertos había habido en todo el país y en tu comunidad autónoma. Tasa de contagio por cien mil, tasa de contagio por persona, etcétera. Así cada día durante dos meses y medio.

Ahora tenemos los mismos muertos diarios que muchos de esos días, incluso más muertos que varios de esos días de confinamiento. Pero ha entrado Darwin en juego. El mismo Darwin que se quedó guardado (y no fue precisamente porque VOX no lo quisiera desde el minuto uno) en marzo, abril y mayo, está ahora capitaneando las operaciones. Pobre Darwin: entiendo que no era él mismo un darwinista social, pero para entendernos. Para ponerle nombre a lo que está pasando.

Darwinismo, sí. Que sobrevivan los fuertes. Que sobrevivan los afortunados. Que mueran los ancianos a quienes no se haya vacunado (esto en el caso en el que las vacunas sirvan para todas las cepas, que ojalá). Que mueran los no ancianos que tengan patologías previas o que, sin tenerlas, tengan la mala suerte de tener unas defensas algo estúpidas que se dejen engañar por el covid. Algo así como un Arbeloa en baja forma. Espero que me entiendan.

No esperemos nada de quienes tendrían que idear la manera de salvarnos. No esperemos, siquiera, que nos oigan a quienes estamos en el extremo opuesto de los negacionistas. Somos afirmativistas. Afirmamos que existe una pandemia mundial. Afirmamos que se trata de un virus que para una parte de la población puede ser mortal y que para otros puede dejar secuelas importantes, secuelas algo relevantes o, incluso, porque así de raro es este virus, se puede pasar sin ningún síntoma. Lo mismo que a una persona mata puede estar en otra persona que ni lo sepa. Pero en cualquier caso, tampoco importa mucho. Importa el azar. La suerte. No lo cogerlo. O si lo coges, ten la suerte de curarte. Nuestros políticos no van a hacer mucho por salvarte. Los jueces que imponen unas elecciones en mitad de este Titanic ya con agua por las rodillas no van a hacer nada por salvarte. Te salvarás tú. Si eres fuerte. Si eres ese espécimen que se adapta al medio. Y si no, nos vemos en el infierno. Estará tocando Lou Reed. Casi mejor.

Imagen destacada: Gordon Johnson (Pixabay)

Políticos españoles y covid: todos narcos.

Políticos españoles y coronavirus: todos narcos. Y no me refiero a que ningún político español esté transando con drogas y ganando dinero a espuertas. No. Me refiero a sentir algo parecido, casi idéntico, al hartazgo que trasciende en la canción de Las Manos de Filippi (popularizada por Bersuit) de la clase política argentina. Están hartísimos. Rehartos. Hasta la náusea. Más abajo pongo link con la canción original y la versión. Ambas comparten algo: el asco infinito producido por la corrupción de la clase política y el entender que solo les importa sus políticos culos. Todos narcos.

Así me sentí ayer y así me sigo sintiendo hoy. Todos narcos. Desde el presidente hasta el último mono de la Consejería de Sanidad (o Salud y Familias, como les gusta nombrar a los conservadores y adláteres) con menos presupuesto. Hartísimo.

Resulta que estamos hasta los pelos de covid19. Otra vez. ¡Una casualidad como otra cualquiera! El Ratoncito Pérez que ha estado metiéndose en las casas por las noches inoculando covid a inocentes criaturas durmientes. Nada que ver con celebrar la navidad como manda la puñetera tradición. Porque está claro que iba a morir alguien si no. Sin embargo, lo que está claro que es que van a morir miles porque sí, pero no un porque sí caprichoso sino un porque sí se ha celebrado la navidad; porque había millones de conciudadanos que tenían que hacer sus reuniones familiares o no sé qué carajo iba a pasarles. Porque si no quedaban con amigos a los que hacen meses que no ven (y podían hacerlo) van a entristecer hasta la depresión. Porque quienes tenían que poner límites estaban demasiado ocupados con sus ecuaciones políticas. Porque los hosteleros parecen los judíos de este Holocausto y resulta que no, que los judíos de este Holocausto son aquellos que mueren como murieron aquellas personas y aquellos que quedan con secuelas que nadie sabe si serán de por vida. Esas son las víctimas de verdad. Luego está el dinero, que nadie dice que no sea importante, pero que comparado con una vida debería ser absolutamente irrelevante y si veo un solo telediario más con hosteleros llorando (metafóricamente) cuando deberían estar familiares de fallecidos llorando (literalmente) me va a dar un síncope (gran culpa de esto la tiene el periodismo de encefalograma plano que se suele hacer en este país).

Entonces llegamos a ayer, 15 de enero, con covid elevado a diez porque sus señorías, sus señorones y señoronas no podían suspender la navidad por un año; porque el folclore que rodea la navidad es demasiado jugoso y nadie quería ponerle el cascabel al gato y aparecía entonces Juanma Moreno Bonilla, con esa cara de niño de comunión crecido, su tono de voz temblorosa más falsa que un billete de treinta euros, a decirnos que iba a cuadrar el círculo manteniendo el covid a raya y la economía a flote. Porque él lo vale.

Ahora Juanma ya no va a cuadrar el círculo. Ahora quiere confinamiento total. Él, que no ha sido capaz de aplazar la vuelta a clase ni siquiera en el Campo de Gibraltar, con una tasa en La Línea de la Concepción de 1219 por cien mil que subió ayer a mil setecientos y picos por cien mil. Pero no, oiga, que hay que aprender el present simple aunque te lleves el covid a casa o aunque lo lleves a la escuela. Total hay más profesores que ollas (sí, ya sé que la razón no es aprender el present simple sino tener a los niños cuidados mientras los padres van a trabajar, pero es evidente que les importa tres pepinos la salud de los y las docentes).

Bueno, pues ahora quiere Juanma un confinamiento total para darle la tabarra al gobierno de España que no lo quiere porque quiere las elecciones catalanas el días de los enamorados (habrá que celebrar, por cierto), pero luego las han aplazado a marzo, pero los indepes quieren mayo (no sé si porque la primavera es proclive a la idea de independencia) y entre todo ello, Almeida pide mil cuatrocientos millones de euros para hacer, finalmente y ahora que Sheldon Adelson ha fallecido recientemente, Eurovegas cuando la nieve se despeje (menos mal que sol hará su trabajo porque si es por él podría estar Madrid nevado hasta abril).  

La gente muriendo por cientos a diario. Miles de positivos diarios. Miramos a Moncloa buscando respuestas y encontramos a Pedro con actitud “a mí que me registren”. “A ver si os vais a pensar que yo tengo que ver con algo de todo esto”. “¿No queríais competencias? Pues ahí las tenéis”.

Una desazón absoluta la que siento yo y cualquiera que verdaderamente entienda lo que está pasando. No me refiero a todos esos millones de cenutrios que siguen disfrutando porque “¡hay que vivir”. Ni, por supuesto, a todos esos políticos con su calculadora y sus asesores haciendo cuentas con muertos y votos. Me refiero a quien entienda lo que está pasando y verdaderamente lo sienta: por los muertos, por la vida capitidisminuida que estamos viviendo desde marzo, por quienes arrastran secuelas sin saber cuándo las soltarán o si las soltarán alguna vez, por quienes han perdido su trabajo y malviven con ayudas que no llegan a tiempo. Por tantos. “Hay que vivir” decía melifluo un orondo hostelero en  mi tele hace unos días. Orondo, cincuentipico años, tal vez sesenta, varón: elevadas posibilidades de morir si se contagia. Pero eso sí, con dinerito, que nadie diga que no lleva bien su negocio mientras lo pasean en ataúd. Aunque tampoco lo van a pasear en ataúd porque ya nadie puede ir a los entierros. Está claro que un entierro al aire libre es super contagioso, pero en una clase entre paredes con treinta personas dentro es imposible que haya contagios, todo muy claro, menos la forma de anotar los datos de las distintas Consejerías.

A todos esos que siguen haciendo lo que les canta, a los que les importa una reverenda mierda el covid porque eso es algo que solo pasa en la tele, a ese imbécil de baba caída, a ese troglodita 3.0, a ese tontoloba que dice “lo vamos a coger todos” y sonríe tan tranquilo, les pregunto: ¿qué carajo hace falta para que os enteréis de una puñetera vez que han muerto cincuenta mil personas en España (que en realidad son cerca de ochenta mil) y que han muerto dos millones de personas en el mundo de algo de lo que podríais enfermar mañana? ¿Os hace falta un croquis, un resumen, un esquema?

Me respondo: no les hace falta nada porque nada hará que cambien su forma de pensar, perdón, de no pensar porque no pensar tiene, definitivamente, sus ventajas: si no piensas, no sufres. Si no reflexionas sobre los problemas graves del vivir, todo lo demás es relativamente fácil. Y eso buscan millones: facilidad. Nada de complicarse. Si me dejan hacer equis, lo haré. Y algunos también lo harán aunque no les dejen.

Eso me lleva otra vez a los políticos: ese Illa que sale hoy en rueda de prensa y al que solo le falta abrazarse a sí mismo con su autosatisfacción mientras van a morir unos cientos un rato después. Dice que el toque de queda tiene que cumplir el estado de alarma que ha hecho el gobierno del que forma parte. No dice que en una puñetera noche cambiaron la Constitución su partido y el PP para pagar a los grandes banqueros y buitres variados. Y si en una noche cambiaron la Constitución, ¿cuántos minutos hacen falta para cambiar un Decreto?

Que dice Illa hoy en rueda de prensa que se ha doblegado la segunda ola sin confinamientos. Que dice Illa estupidez tras estupidez mientras mis colegas de la izquierda le aplauden y mis no colegas de la derecha le insultan mientras aplauden a Ayuso cuyas barbaridades con el coronavirus se cuentan por decenas.

Y así.

Horrorizado por la clase política que me dirige. Y podría ser peor. Podría ser brasileño o estadounidense. Incluso en la civilizada Alemania mueren a mil doscientos por día desde hace varios días, muy bien no tienen que estar haciéndolo. Pero resulta que soy de aquí, de esta esquina de locos en la que quienes deberían poner cordura mezclan Myolastan con cerveza para luego quejarse si te la has pegado con el coche. Es más, mezclan Myolastan con cerveza, dejan el coche hecho unos zorros y luego dicen que el coche está intacto. Ese es el país que vivimos. Y me da vergüenza ajena y espero que algún día alguno de todos estos sientan esa vergüenza como propia.  

Mientras, el coronavirus es feliz entre nosotros y yo infeliz entre todos estos.